lunes, 6 de mayo de 2013

ESPERAR EN DIOS

ESPERAR EN DIOS
                                                Tomado de Reflexiones Dominicales 
                                                 de Mons. Francisco Casillas Navarro
                                                 Rector del templo Expiatorio
                                                 de Guadalajara, Jal. Mexico.


God’s Grandeur 
El mundo está lleno de la grandeza de Dios.
Y por todo esto, la naturaleza nunca se ha acabado;
Allí vive la frescura más querida en el fondo las cosas;
debido a que el Espíritu Santo vuela sobre el doblado
mundo, con pecho cálido y con ¡ah! alas brillantes

La vida Cristiana es UN CAMINAR hacia la Resurrección de Cristo. 

" we may think back over our common origin, our history, our common destiny.”

Nos llamo a la vida y aquí estamos, nos llamo a la fe y creemos, nos llamo a la vida eterna y para allá vamos.


La revelación mas grande que Jesús nos ha hecho es la del  "ABBA".
"Dios fuente  de toda gracia, nos ha llamado a su eterna gloria en Cristo".

Nos hizo hijos en le Hijo insertandonos en Cristo su Hijo Unigénito
Qué hermoso identidad somos hijos de Dios!.
Llamados a ser !SU FAMILIA!.


! Y herederos suyos !. 

En respuesta, Jesús expresa en el "Padre Nuestro" , con inigualable sencillez los mas profundos anhelos de su alma:  "Santificado sea Tu Nombre", "Venga Tu Reino", "Hágase Tu Voluntad". Y luego los nuestros: Que nos ayude en todas nuestras necesidades;  nos perdone;  no nos deje caer;  y nos libre del maligno. 

El optimismo Cristiano.
 El optimismo es una actitud psicológica, que es sana, es buena. El problema está en si uno tiene esperanza, La esperanza no defrauda. El optimismo te puede defraudar”, afirma Francisco.  La esperanza --precisa-- es saber que allá está la promesa de Dios. Y Dios es fiel. “Y por eso espera, padece, tiene paciencia


El viaje de Pedro

Los pensadores ateos critican a la religión y en particular al cristianismo de ser el opio del pueblo. Al contrario Jesús y su doctrina son un proyecto transformador que genera un verdadero cambio personal, familiar y social. Quien se sabe hijo de Dios por su participación en el Bautismo de Jesús, comienza un proceso de cambio personal y social genuino. Un estilo de vida marcado por la solidaridad con los necesitados y por el respeto a la dignidad de los débiles.

" Los ancianos que tienen fe son como árboles que continúan dando fruto. Y esto vale también en las situaciones más comunes, donde puede haber otras tentaciones, y otras formas de discriminación".
El Santo Padre ha indicado que la "vejez, de forma particular, es un tiempo de gracia en el que el Señor nos renueva su llamada, nos llama a custodiar y transmitir la fe. Nos llama a rezar, nos llama a interceder, nos llama a ser cercano a quien lo necesita". Y es que, ha precisado el Papa, "los abuelos tienen una capacidad para entender las situaciones más difíciles, una gran capacidad. ¡Y cuando rezan por estas situaciones, su oración es fuerte, es poderosa!".

No pocas personas viven en desasosiego y desesperanza. El horizonte se nos presenta sombrío y amenazador. El futuro viene cargado de malos presagios. crisis, desempleo, violencia, conflictos y enfermedades que nunca se acaban de resolver.
Hay a veces generaciones de jóvenes que, por complejas razones históricas y culturales, viven más intensamente la necesidad de independizarse de sus padres, casi de «liberarse» del legado de la generación anterior.

Si a corto plazo no se ven posibilidades de bonanza, no son pocas las personas que se instalan en vivir lo presente y cancelan cualquier espacio para la esperanza de una vida plena.
Viven a tope, sacandole el máximo provecho a esta breve vida, sin esperar ningún cambio fundamental ni en esta vida ni en el mundo futuro.

La idolatría es una historia vieja vivida ya desde tiempos lejanos. Dios es el esposo que se alegra con su pueblo (la esposa). Los cristianos traficamos con nuestra fidelidad a cambio de beneficios económicos, de un poco de poder o de gloria y nos ponemos al servicio de dioses que no liberan. La fe cristiana que nos regala El Espíritu es el vino bueno y generoso que sacia de verdad al corazón humano.

Mientras una sociedad no toque fondo y reconozca su situación desastrosa, difícilmente podrá tener el valor de comenzar un transformación radical y profunda. Mientras cada persona no decida realizar una revisión autocrítica de su vida, no encontrara el camino de la paz.


**   Dios «no es indiferente a nosotros», explicó Jorge Mario Bergoglio en el mensaje firmado el pasado 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, y que fue presentado hoy en el Vaticano. «Cada uno de nosotros le interesa -insistió-; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen.


«Queridos hermanos y hermanas -escribió Papa Francisco-, ¡cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia!». 

Los que seguimos a Jesús estamos urgidos de tender lazos de comunión con todos los creyentes, de buscar el entendimiento la paz y la concordia entre todos los pueblos y razas de la tierra, a extender la mano a cualquier hombre de buena voluntad de cualquier credo que busque la paz.

«Tú, Dios mío, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud... No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas, no me abandones... Ahora, en la vejez y en las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu poder, tus hazañas a la nueva generación»


Quienes toman a Jesús y su Evangelio como el referente fundamental de su vida, reajustan todas sus relaciones y valores. Aprenden a promover la paz por la justicia, una fraternidad sin discriminaciones, una sociedad de iguales en un clima de libertad y respeto. 
Los cristianos que ratifican su fe en Cristo Jesús hacen la diferencia en los ambientes en que viven y actúan. Los cristianos ‘nominales’ se dejan arrastrar por la inercia de su entorno.

El camino de la liberación incluye un proceso largo lleno de paradojas y adversidades. Pero el Padre jamás abandona a los que le son fieles. La cruz no es la última palabra, su acción decisiva emerge de la resurrección gloriosa de Jesús.

La esperanza es Jesús. El papa recordó que “no podemos decir : 'Tengo esperanza en la vida, espero en Dios' , si uno no dice: "'Espero en Jesús, en Jesús Cristo, persona viva, que ahora está en la Eucaristía, que está presente en su Palabra', que esta con nosotros por medio de su Espiritu”.



Libres del pecado y en comunion con el Padre y el Hijo, por el Espiritu Santo que hemos recibido. Nuestra  vida espiritual, consiste en nuestra incorporación a Jesúsen nuestra unión con El, nosotros somos los sarmientos  y  El es la vid a la cual estamos íntimamente unidos y de donde tomamos la savia y la vida. Vivir vida cristiana es abrazarnos con Jesús,  fundirnos,  hacernos una sola cosa con El;  y por El y en El,  ser hijos adoptivos del Padre y estar bajo el régimen y el impulso amoroso del Espíritu Santo;  es entrar en el seno de Dios, es comenzar a vivir en la tierra la vida que ha de ser nuestra felicidad en el cielo.


Ciertamente las dificultades que presenta el mundo, nos parecen enormes y hay momentos en que parece que ya no podremos salir adelante, pero precisamente en esos momentos experimentemos la presencia de Jesús en medio de nosotros. Él nos hace pueblo santo y capaces de participar de su herencia en el Reino de la luz. ¿Te sientes triste? Recuerda que Jesús nos ha liberado del poder de las tinieblas, que por su sangre recibimos redención. El verdadero cristiano no tiene derecho a darse por vencido ni en los peores momentos de su vida. ¡Su precio es la sangre de Jesús! No podemos vivir ni tristes ni angustiados.

Si hemos caído en las redes del pecado, Jesús nos sigue amando e invitando a levantarnos. Para Él somos un tesoro muy valioso. También en el Evangelio de este día encontramos esta cercanía y esta fortaleza que nos da Jesús. A Pedro que había intentando en vano pescar durante toda la noche, lo anima a que nuevamente vuelva a lanzar sus redes. “Confiado en tu palabra, echaré mis redes”, le dice Pedro y obtiene una pesca milagrosa. Así también hoy, si te sientes triste o desalentado, recuerda Cristo está contigo y en su nombre, con alegría, con perseverancia, con fortaleza, lanza tus redes.




 “Señor Dios, uno y trino, comunidad estupenda de amor infinito, enséñanos a contemplarte en la belleza del universo, en donde todo nos habla de ti”. Y pidió: “Despierta nuestra alabanza y gratitud por cada ser que has creado. Danos la gracia de sentirnos íntimanente unidos con todo lo que existe”.

 “la fe en un Dios creador y en el hombre hecho a imagen de Dios” no es “una amenaza”, sino más bien “una garantía para la creación, y la más fuerte de todas”.

El ethos, o sea la “limpieza interior”, tiene gran importancia, también como la religión. “¿Qué hace el hombre puro?” “¿Cuál es la auténtica fuerza de purificación?” “¿Cómo se llega a la limpieza del corazón?” Estas fueron algunas de las preguntas que hizo.
“En otro pasaje del Evangelio --prosiguió Benedicto XVI-- el Señor dice a los suyos: 'Vosotros sois puros, gracias a las palabras que he anunciado’”. Llegamos a ser puros por medio de la Palabra, apuntó. “Con la verdad, el amor y la amabilidad que vienen de Dios, el hombre se vuelve puro y verdad, amor y amabilidad se encuentran en la Palabra de Dios, que nos libera de la desmemoria en un mundo que no piensa más en Dios”, subrayó. “La Palabra de Dios vale mucho más que las palabras, porquea través de las palabras encontramos la Palabra de Dios y a Dios mismo. Nosotros encontramos la Palabra en los que reflejan a Dios, en los que nos muestran su cara y su sencillez, su ternura, su sinceridad”, aseguró. “Esperamos que el Señor nos conceda esta ‘limpieza del corazón’ a través de la Verdad que viene de Dios: esta es la fuerza de la purificación”, concluyó el Papa emérito.


 I’m convinced that God gives us exactly what we need for His will in our lives. 
Estoy convencido de que Dios de que Dios njos da exactamente lo que necesitamos para que se cumpla su voluntad en nuestras vidas. 
¿Cómo reconoce usted queEl Espíritu Santo esta en su vida? ¿Cómo discernir qué es lo siguiente? Una de las cosas más grandes es permanecer muy cerca de la Eucaristía y de la palabra diaria de Dios en las Escrituras. Cuando no puedo hacerlo asistiendo a misa todos los días, el leccionario diario

es una gran parte de mi oración de la mañana y yo intencionalmente paso los primeros momentos de mi tiempo del día con Dios, para escuchar su voz. Es increíble cómo a menudo las respuestas están ahí para nosotros, y en las lecturas del día.

How do you recognize the Holy Spirit in your life? How do you discern what’s next? 
One of the hugest things is remaining very close to the Eucharist and to the daily word of God in Scripture. 
While I don’t make it to Mass every day, the daily lectionary is a huge part of my morning prayer and I intentionally make the first moments of my day time with God, to hear His voice.
It’s amazing how often the answers are right there for us, and in the readings for the day.

 we expect Pope Francis to do it as we would do it. Because we, apparently, know best._  _  .  .  .  _  _           
  F                      R